¿Cómo cultivamos?

De las fértiles tierras canarias a tu mesa, el Plátano de Canarias combina clima, tradición agrícola y el cuidado de generaciones de agricultores locales.

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Fruto de la tierra y el esfuerzo artesanal

El Plátano de Canarias pertenece a la variedad Cavendish del género Musa (AAA) y es una de las frutas más apreciadas y consumidas en España gracias a su sabor, textura y calidad diferenciada.

Las condiciones climáticas del Archipiélago Canario —temperaturas suaves, humedad y la influencia de los vientos alisios— afectan directamente al cultivo del plátano en Canarias, favoreciendo el desarrollo de un producto único en el mundo.

Además, las explotaciones plataneras canarias se caracterizan por su tamaño reducido y por estar situadas en terrenos de gran pendiente y orografía compleja, lo que hace que gran parte del trabajo agrícola y cultivo de las plataneras continúe realizándose de forma artesanal y muy cuidada.

Etapa 1

Plantación

Selección de la planta madre

Se seleccionan hijuelos procedentes de plantas sanas y de calidad para asegurar una producción equilibrada y un fruto con las características propias del Plátano de Canarias.

Preparación del terreno

El terreno se adapta cuidadosamente a las terrazas y laderas características de las islas, aprovechando al máximo las condiciones naturales del entorno volcánico.

Plantación

Los hijuelos se plantan respetando distancias y orientaciones específicas según la altitud, pendiente y exposición al clima, favoreciendo así un crecimiento uniforme y saludable.
Etapa 2

Crecimiento

Desarrollo de la planta

Durante esta fase, la platanera desarrolla grandes hojas y un pseudotallo fuerte gracias a las temperaturas suaves, la humedad y la elevada luminosidad propias del clima subtropical canario.

Selección de brotes

Los agricultores seleccionan el brote más vigoroso para garantizar la continuidad del ciclo productivo y mantener la calidad del cultivo generación tras generación.

Mantenimiento

El cultivo requiere riegos controlados, abonado y seguimiento constante para proteger la planta y asegurar un crecimiento óptimo respetando el entorno y los ritmos naturales de producción.