Elegir Plátano de Canarias significa apostar por un producto de proximidad, cultivado cerca del consumidor y sometido a los estándares medioambientales europeos.
Su modelo de comercialización reduce las distancias de transporte frente a productos importados desde otros continentes, ayudando así a disminuir el impacto asociado a la logística y distribución.
Además, el mantenimiento del cultivo en Canarias contribuye a conservar espacios agrícolas activos, favoreciendo el equilibrio territorial y ayudando a proteger el paisaje rural del Archipiélago.
El sector trabaja continuamente en la mejora de procesos agrícolas y logísticos para avanzar hacia una producción cada vez más eficiente y respetuosa con el medioambiente.
Consumir producto local también supone apoyar modelos agrícolas comprometidos con la sostenibilidad, la economía circular y el desarrollo responsable del territorio.